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Dormitorio moderno en Medellín con un minisplit en la pared y un pequeño módulo infrarrojo sobre una repisa de madera, con vista a las montañas verdes.

Cómo convertir un minisplit básico en un termostato de verdad

Guía práctica para mejorar cualquier minisplit con ESP32, infrarrojo y Zigbee: aprender el control, cerrar el lazo de temperatura y manejar el aire desde la red de la casa.

Soy el fundador de Domótica Medellín. En mi propia casa, y en varias que hemos automatizado en Medellín, el minisplit ya enfriaba bien. Lo que faltaba no era un equipo nuevo con WiFi de fábrica. Faltaba un termostato de verdad: algo que mande la orden, confirme que el aire respondió y ajuste según la temperatura de la habitación, no según el sensor pegado al evaporador.

Si solo quieres la versión corta de por qué vale la pena, empieza por aire acondicionado inteligente sin cambiar tu minisplit. Aquí voy al cómo lo hacemos cuando el objetivo es cerrar el lazo completo.

Aviso de seguridad eléctrica. Todo lo que toque la placa del minisplit, el buzzer, la fuente o cableado a 110/220 V debe hacerlo un técnico con experiencia. Un divisor de voltaje o un optoacoplador mal armado puede dañar el equipo o, peor, arriesgar a quien lo instala. Esta guía orienta el diseño; no sustituye una instalación profesional ni libera de normas locales.

1. ESP32, infrarrojo y un termómetro de habitación

La base es un ESP32 con LEDs infrarrojos apuntando a la unidad interior, un receptor IR para aprender el control original y un sensor de temperatura (y a veces humedad) ubicado donde de verdad estás: cerca de la cama o del sofá, no al lado de la salida de aire.

El flujo es sencillo:

  1. Apuntas el control remoto al receptor y capturas encendido, apagado, modos, temperaturas y velocidades del ventilador.
  2. Guardas esas señales en el ESP32.
  3. Cuando la casa decide cambiar algo, el ESP32 “reproduce” el mismo paquete IR que habría enviado el control.

Desde el punto de vista del minisplit sigue llegando una orden infrarroja. No hace falta abrir la garantía del fabricante para el control básico. El sensor de habitación es lo que cambia el juego: sin él, solo tienes un control remoto por red.

2. Coordinador Zigbee en un computador pequeño

El ESP32 habla Zigbee (o se integra al ecosistema Zigbee de la casa). En la práctica ponemos un coordinador Zigbee en un computador chico: un mini PC o una Raspberry Pi con Home Assistant y Zigbee2MQTT, cableado al router de la vivienda.

Eso da tres cosas concretas:

  • Control desde la red local y desde el celular, sin depender de la app de la marca del aire.
  • Una sola lógica para luces, persianas, clima y escenas.
  • Menos drama cuando el internet del edificio falla: el cerebro sigue en casa.

El coordinador no tiene que ser aparatoso. Lo importante es que quede estable, con alimentación confiable y con la antena Zigbee donde la malla de sensores tenga buen alcance.

3. Un paso más: aire que sale y pantalla que cambia

Cuando quieres certeza, no solo “envié el IR y espero”, sumamos dos sensores Zigbee discretos:

  • Temperatura en la salida del minisplit. Un sensor en la rejilla o cerca del flujo confirma que está saliendo aire frío (o que dejó de salir). Si mandaste frío y la salida no baja, algo falló: batería del emisor, línea de vista, o el equipo no recibió la orden.
  • Luz en el display digital. Muchos minisplits muestran el setpoint o el modo en un display. Un sensor de luz (o un fototransistor bien ubicado) detecta cambios de brillo o de dígitos. No “lee” el número como un humano, pero sí te dice que la pantalla reaccionó después del comando.

Con eso dejas de volar a ciegas. El sistema no solo ordena; observa.

4. El pitido del buzzer como acuse de recibo

Esto lo descubrí en mi propio minisplit. El pitido del buzzer me molestaba de noche, así que lo desconecté. Tiempo después me di cuenta de que ese mismo pitido es la señal más clara de que la unidad recibió y aceptó el comando del control.

Esa línea del buzzer se puede llevar a una entrada del ESP32, siempre con acondicionamiento adecuado: un divisor de voltaje bien calculado o, mejor en muchos casos, un optoacoplador que aísle el ESP32 de la electrónica del aire. Sin eso no lo hagas. Voltajes incorrectos queman pines o, en el peor escenario, ponen en riesgo a quien está midiendo.

Cuando el buzzer “suena” (aunque lo hayas silenciado en la habitación), el ESP32 marca acuse de recibo. Si enviaste IR y no hubo pitido en un tiempo razonable, reintentas o avisas. Es un detalle barato de hardware y cambia la confiabilidad del control.

5. El resultado: un termostato que cierra el lazo

Con IR aprendido, temperatura de habitación, red Zigbee y, si quieres, salida de aire, display y buzzer, dejas de tener un minisplit con app. Tienes un termostato:

  • Mides la habitación donde estás.
  • Mandas la orden por IR.
  • Confirmas que el equipo reaccionó.
  • Ajustas de nuevo si la temperatura se sale del rango.

Eso es cerrar el lazo. Horarios fijos y “dejarlo en 22 toda la noche” sobran cuando la casa reacciona a lo que está pasando de verdad.

Cómo lo hacemos en Domótica Medellín

En Domótica Medellín hacemos esta mejora sobre el equipo que ya tienes. Sale más económico que botar un minisplit que enfría bien solo para comprar uno con WiFi de fábrica, y además queda integrado al resto de la casa, no a una app suelta de la marca.

Cada vivienda es distinta: marca del aire, línea de vista, si se puede o no tocar el buzzer, dónde poner el termómetro. Por eso arrancamos con una visita y armamos el diseño a medida.

Si te interesa convertir tu minisplit en un control inteligente de verdad, escríbenos desde el sitio. Revisamos tu caso y te proponemos el camino más limpio para tu casa.

  • aire acondicionado
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